Práctica 1 · Llegar al cuerpo: el arte de empezar desde donde estás
Sabemos muchas cosas sobre el cuerpo. Hemos leído, escuchado, practicado técnicas y entendido teorías. Sin embargo, la mayoría de los días programamos nuestra jornada sin tenerlo en cuenta, dándole instrucciones como si fuera una máquina que debe rendir, moverse y concentrarse. El cuerpo responde como puede, pero se agota y se tensa porque no lo hemos escuchado antes de empezar.
Llegar al cuerpo no es relajarse ni corregirse. Es reconocer desde dónde partes hoy.
Esta primera propuesta no busca activar nada, sino algo mucho más básico: llegar. Antes de moverte, estirarte o empezar a hacer, hay un instante en el que tu cuerpo ya está diciendo algo. Si no lo registras, todo lo que decidas hacer después se apoyará en una base que no conoces.
Marco de la práctica
- Duración orientativa: ⌛5–7 minutos.
- Momento del día: Al despertar o antes de empezar tu actividad principal.
- Enfoque: Toma de conciencia corporal.
- Actitud: Observar de forma amable, sin intervenir.
La práctica paso a paso
- Colócate de pie o sentado, con los pies bien apoyados en el suelo, sin buscar una postura perfecta o rígida.
- Cierra los ojos unos segundos.
- Siente el peso de tu cuerpo y observa hacia dónde cae más.
- Lleva la atención a tu respiración, observando su ritmo natural sin intentar cambiarlo. ¿Es amplia o corta? ¿Se mueve más el pecho o el abdomen?
- Recorre lentamente con tu mente: la mandíbula, el cuello, los hombros y la espalda.
- No intentes soltar ni corregir nada. Solo nota lo que hay.
- Este momento no consiste en cambiar lo que encuentras, sino en darle espacio y reconocerlo.
Registro: antes y después
- ¿Cómo está hoy mi cuerpo?
- ¿Hay zonas más presentes que otras?
- ¿Desde dónde empiezo realmente mi jornada?
- ¿Qué noto ahora en mí que antes no estaba presente?
- ¿Ha cambiado mi forma de estar física y mentalmente?
No busques respuestas elaboradas ni perfectas. Una pequeña sensación, una sola palabra o una imagen simple es más que suficiente para registrar tu estado actual.
Para integrar en el día
- Llegar al cuerpo no termina al abrir los ojos. La verdadera diferencia aparece cuando, a lo largo del día, recuerdas desde dónde empezaste. Moverte y trabajar desde ese registro consciente hace que tu experiencia corporal diaria sea mucho más coherente, habitable y libre de tensiones acumuladas.
No se trata de hacer menos cosas en tu día, sino de hacerlas desde un lugar mucho más consciente y presente.
Este es un espacio de respeto, calma y aprendizaje compartido.
Me encantaría leerte en los comentarios: ¿cómo ha sido tu experiencia al "llegar" a tu cuerpo hoy?
Puedes comentar y aportar tu experiencia con total libertad y amabilidad.
Nos leemos allí. Con consciencia y calma,
💙

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